No podemos vivir sin la música; es imprescindible experimentarla en diferentes lugares y momentos. Gracias a Gloria Aleza todo eso ha sido posible.
Su entusiasmo generoso nos invita a ir más allá, llenando los espacios con una identidad acústica que enlaza dos mundos complementarios: la fotografía y la música, disciplinas que comparten elementos comunes en su composición.
Las sesiones con ella, tanto en los escenarios como en entornos naturales, ofrecen un paisaje sonoro y visual enriquecido, de gran belleza y plasticidad.
Conoce más detalles en mi fotolibro: «Lazos».




