La versatilidad del piano en las manos de Carolina y Francisco es ilimitada porque la música no tiene fronteras cuando la investigación y el estudio forman parte de un serio compromiso.
Hay maneras de tocar que irradian vibraciones armoniosas, delicadas y enérgicas. La experimentación de esa energía ha sido mi motivación para representar su arte visualmente. En esta sesión fotográfica exclusiva traté de visibilizar lo que ellos quieren transmitir: sus nuevos caminos y propuestas, cuya exploración es infinita.
Estos retratos son la insignia de sus inicios como formación, Syntagma Piano Duo. En ellos se muestra su nueva mirada de aproximación a la música, además de una actitud alejada de convencionalismos.



